Obesidad
La obesidad se ha convertido en un creciente y difícil problema, especialmente entre la juventud. Todos los sectores de la sociedad han presentado ideas sobre cómo combatir este problema, incluyéndose la realización de campañas de educación nutricional, basándose en el impacto de los medios en los niños. También se proponen medidas como establecer restricciones en la publicidad y estrategias de marketing de ciertos productos (alimentos)
Postura que adopta la IAA
La publicidad no es la causante del problema de la obesidad, pero sí puede formar parte del conjunto de “herramientas” que se utilizan para crear un estilo de vida más sano. Hay muchas compañías y grupos que están buscando la manera de enseñar a los consumidores a llevar estilos de vida más saludables.
Muchas compañías han introducido o reformulado miles de productos para hacerlos más nutritivos. La publicidad se puede utilizar para llevar a cabo un cambio positivo, como por ejemplo realizar campañas publicitarias desde organismos públicos para fomentar la actividad física. Existe autorregulación en torno a este tema establecida por organismos de autorregulación como “Children’s Advertising Review Unit” (CARU), “The Nacional Advertising Division” y “The European Advertising Standards Alliance” que aseguran que toda publicidad es cierta y exacta. Restringiendo la publicidad de alimentos a ciertos grupos o incluso prohibiendo toda la publicidad de ciertos productos, no se evita la necesidad de aumentar la información que se facilita a los consumidores sobre los productos de consumo diario.
No debemos olvidar que la publicidad es sólo una parte de un problema mucho más amplio como es la obesidad. De hecho, los niveles de obesidad en Suecia por ejemplo, no son menores que en otros países europeos en los que no existe regulación o existe una regulación muy ligera respecto a este tema. Por ejemplo, los niveles de obesidad entre los adolescentes suecos también han aumentado. En el Reino Unido, Ofcom afirma que la investigación ha demostrado que la publicidad televisiva de alimentos y bebidas tiene una influencia y un efecto directo modesto en las preferencias de alimentos de los niños.